La misa
es la mayor oración de la Iglesia. Participar regularmente en
la misa es un poderoso recurso de nuestra identidad católica.
De hecho, la Iglesia nos recuerda que es nuestra obligación
dominical. Su niño debe aprender que la misa es un sacrificio
y una comida. En la misa recordamos y celebramos la vida,
muerte y resurrección de Jesús. Su niño también sabe que
Jesús se da a nosotros en la comunión para que podamos
crecer, ser más como él y seguir sus huellas.
Es
importante ayudar a su niño a desarrollar amor por la misa.
Por eso la familia debe dar el ejemplo y con entusiasmo
participar en la misa todas las semanas y recibir a Jesús, el
Pan de Vida, en la comunión.
Una
historia bíblica
Invite a
su niño a compartir con la familia la historia bíblica donde
Jesús da de comer a cinco mil personas. (Vea la página 138
del texto, o Marcos 8:1-8). Pídale decir lo que escribió en
el ejercicio de la página 144. Pregúntele si Jesús nos
alimenta de manera especial y cómo.
Resumen
de la fe
- La
misa es un sacrificio y una comida.
- Jesús
nos da el regalo de sí mismo en la sagrada comunión.
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